El fraude en prestaciones por desempleo es una práctica fuertemente perseguida por las autoridades. Como abogado en Palma de Mallorca, me he encontrado con clientes que me han planteado la idea de “ayudar” a un amigo o familiar simulando un contrato para que pueda acceder al paro tras dejar un trabajo sin derecho a prestaciones. A primera vista puede parecer un simple gesto de picaresca, pero en realidad supone un riesgo muy serio: falsificar un contrato laboral para cobrar el paro conlleva sanciones económicas y consecuencias penales de gran alcance. Conocer estas consecuencias te permitirá tomar una decisión informada y valorar si realmente merece la pena asumir estos riesgos.
En situaciones laborales delicadas como esta, la asesoría legal temprana es fundamental. Un abogado laboralista en Palma de Mallorca puede explicarte con detalle las implicaciones legales de estos fraudes y guiarte para evitar decisiones que podrían derivar en multas elevadas, devolución de prestaciones o incluso responsabilidad penal.
¿Qué entendemos por contrato falso o despido pactado para cobrar el paro?
Se habla de contrato falso cuando se simula una relación laboral —o se falsifican datos relativos a nóminas y cotizaciones— con el único propósito de reunir requisitos para solicitar prestaciones por desempleo. Un despido pactado para cobrar el paro consiste en acordar con la empresa una extinción del vínculo laboral fingida, de modo que el trabajador pueda acceder a la prestación aunque no exista una relación laboral real o sólida.
Ejemplos prácticos de fraudes habituales
Estos son supuestos que las autoridades han detectado con frecuencia. Destacamos especialmente el caso típico en el que se contrata a un amigo o familiar para que, sin trabajar realmente, pueda cobrar la prestación:
- Contratar a un amigo o familiar para acumular cotizaciones: un empresario da de alta a una persona conocida por unos días o semanas sin que esta preste servicios reales, y después la despide para que solicite el paro. Este es uno de los esquemas más habituales detectados.
- Despido ficticio pactado entre trabajador y empresa: ambas partes acuerdan simular la extinción del contrato (el trabajador renuncia a indemnización) para que la persona cobre la prestación como si hubiera quedado desempleada.
- Constitución de empresas “pantalla”: creación de sociedades que no ejercen actividad real, usadas únicamente para dar de alta trabajadores y simular cotizaciones.
- Inflar cotizaciones: declarar salarios superiores a los realmente abonados para que la prestación de desempleo tenga un importe mayor.
- Ofertas en internet: anuncios que promueven la venta de contrataciones ficticias, cobrando al comprador por gestionar el alta y las cotizaciones necesarias.
¿Por qué son detectados y perseguidos estos fraudes?
El SEPE y la Inspección de Trabajo cruzan datos de cotización, actividad empresarial y solicitudes de prestaciones. Cuando aparecen patrones atípicos —contratos muy cortos, altas sin actividad real, domicilios empresariales sin operativa— se abren expedientes de investigación. El objetivo es detectar simulaciones y evitar el pago indebido de fondos públicos.
Consecuencias administrativas y económicas
- Devolución de prestaciones: obligación de reintegrar todas las cantidades cobradas indebidamente, normalmente con intereses.
- Sanciones administrativas: multas que pueden ser elevadas y la pérdida del derecho a percibir prestaciones durante años.
- Prohibición de ayudas: la empresa implicada puede quedar excluida de subvenciones o beneficios fiscales durante varios ejercicios.
Consecuencias penales
Estas conductas pueden integrar delitos contra la Seguridad Social y fraude en las prestaciones, tipificados en el Código Penal. Las penas van desde multas importantes hasta prisión, dependiendo de la cuantía defraudada y la participación de las partes.
Cómo se investigan estos casos
Las autoridades combinan comprobaciones administrativas (consulta de bases de datos, comprobación de actividad real) con actuaciones inspectoras y, si procede, remisión a la vía penal. Incluso la devolución voluntaria de lo cobrado no impide que se continúe con la investigación.
Qué hacer si te proponen un acuerdo de este tipo
Si alguien te sugiere aceptar un contrato ficticio o pactar un despido para cobrar el paro, evita implicarte. Busca asesoramiento legal inmediato y no firmes documentos que no entiendas. Las consecuencias para la persona que acepta y para el empresario pueden ser muy graves.
Cómo defenderte si te investigan
Si el SEPE o Inspección de Trabajo te citan, contacta cuanto antes con un abogado laboralista. Es fundamental aportar toda la documentación acreditativa de la actividad real (justificantes de trabajo, facturas, testigos) y coordinar la defensa administrativa y, si procede, penal. Un profesional te asesorará sobre la estrategia más adecuada y sobre posibles vías de regularización si existiese un error involuntario.
Conclusión
Pactar contratos falsos o despidos simulados para cobrar prestaciones es una práctica ilícita con consecuencias serias. Si tienes dudas o te han propuesto algo similar, la mejor decisión es pedir asesoramiento legal especializado cuanto antes: un abogado laboralista puede evitar que una mala decisión derive en sanciones económicas o penales.
Si necesitas ayuda, ponte en contacto con nuestro despacho de abogados en Palma de Mallorca para recibir asesoramiento personalizado y valorar tu situación.



